08 septiembre, 2015

Senda de los Castaños Centenarios

Qué os parece si nos vamos de aventura con nuestros pequeños lejos de la bulliciosa ciudad???

Os propongo un paseo tranquilo, rodeado de un paisaje bonito, en contacto con la naturaleza, donde los niños y no tan niños, pueden correr, saltar o curiosear entre los árboles.

Se trata de la Senda de los Castaños Centenarios. Se encuentra en el Parque Natural de Las Batuecas- Sierra de Francia. Es una senda circular de unos 1600 metros de recorrido y adaptada para poder llevar el carrito del bebé, por lo que realmente es muy sencilla.


La ruta comienza en el área recreativa de El Casarito. Sin ningún problema podéis dejar el coche estacionado en el parking.



Aquí empieza nuestra gran aventura!!! A respirar aire puro!!!

Durante todo el recorrido nos vamos a encontrar con bancos, para descansar y poder disfrutar de los sonidos del bosque, y paneles explicativos del entorno que nos rodea.



Después de sentirnos envueltos por la vegetación del sitio, entre robles y castaños centenarios, donde las hojas de estos árboles tan grandes no dejan pasar la luz del día, llegamos a una pasarela de madera, desde donde a lo lejos vamos a poder contemplar la Peña de Francia. Realmente espectacular. 




Al terminar de disfrutar de estas espectaculares vistas, nos volvemos a adentrar en el bosque para seguir recorriendo su senda. Si nos ponemos a explorar los árboles, vemos como los robles se encuentran tapizados por musgo.


Durante nuestro recorrido nos vamos a encontrar a un lado del camino con este espectacular ejemplar de castaño centenario, tiene una edad aproximada de 350 años y lo que realmente impresiona es lo grandioso que se ve.


Esta senda se puede enlazar con otro camino, el Camino del Peñasco, por donde a unos 200m nos vamos a encontrar con rocas talladas. 


Merece la pena desviarse. Aquí los niños disfrutan un montón, saltando entre las rocas y dejando volar su imaginación en busca de animales tallados.




Y después de haber disfrutado un rato de este entorno y haber picoteado algo para retomar fuerzas, volvemos a nuestra senda para así finalizar nuestro camino en el mismo lugar que habíamos empezado nuestra gran aventura de exploradores.

Mi familia y yo, hemos tenido el privilegio de disfrutar durante diferentes estaciones del año de este paraje tan bonito. En otoño nos encontramos con un paisaje colorido, donde predominan las grandes hojas en tonos rojos y amarillos. Y cuando empiezan a caer las hojas nos encontramos con un manto de hojas espectacular. En cambio en primavera nos vamos a encontrar con tonos más verdosos.

La verdad, cualquier momento del año es genial para escaparse y pasar un día en el campo.

Espero que os haya gustado.

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